Margaret fue la primera de dos hermanas; hijas de un médico, el cual su nombre era Gustav Schönberger; y una ama de casa, la cual su nombre era Eugenia Schönberger, ambos de orígenes judíos. Ella tenía una relación un tanto inusual con sus padres. Para empezar, su padre la trataba como si fuese un varón, por lo que esto hizo que la animara y la adentrara al mundo de la investigación científica y el estudio. Por el otro lado, Margaret y su madre nunca tuvieron una relación estrecha. Más tarde nacería su hermana menor, las cuales, en conjunto, tendrían una infancia difícil, esto como resultado del problemático matrimonio de sus padres. En su adolescencia, Margaret se propuso estudiar la ciencia, un ejercicio inusual para una mujer joven en aquel momento.
Margaret Mahler empezó la carrera de Historia del Arte en la Universidad de Budapest en septiembre de 1916, pero un año después abandonó estos estudios y comenzó a estudiar Medicina en la Universidad de Múnich. Durante su estancia en la universidad alemana, el clima de la ciudad comenzó a cambiar rápidamente debido al creciente movimiento antisemita, y ella, como mujer judía, no podía pasar por alto dicha situación. Hubo una ocasión en donde ella y su hermana fueron arrestadas y retenidas durante horas simplemente por el hecho de ser judías. Como resultado, Margaret decidió trasladarse en el año de 1920 a la Universidad de Jena. Antes de graduarse, ella presenció un acontecimiento que ayudó a definir su trayectoria profesional. En una jornada de trabajo nocturno en la clínica, un hombre llegó con su hijo. Él había lo había traído a causa de lo que ellos determinan fue un fracaso para prosperar. El hombre dejó a su hijo en el cuidado de la clínica y el muchacho murió esa noche sin ninguna razón médica conocida. Esto consiguió que Margaret comenzara a explorar la relación simbiótica y el apego entre el niño y los padres. Fue allí en donde comenzó a darse cuenta de lo importante que era el juego y el amor para que los niños crecieran mental y físicamente sanos.
Logró graduarse en el año de 1922 de la Universidad de Jena, y se fue a Viena para obtener su licencia para ejercer la Medicina. Allí pasó de la Pediatría a la Psiquiatría y en 1926 inició su formación de análisis con Helene Deutsch. Siete años después, fue aceptada como analista. Trabajar con niños se había convertido en la pasión de Margaret, pues le encantaba la forma en que los niños le prestaban atención y mostraban su alegría por cooperar con ella.
A la edad de 39 años, en 1936, Margaret se casó con un químico llamado Paul Mahler, de quien justamente tomó su apellido. Con la subida de los nazis al poder, el matrimonio decide huir al Reino Unido.
El matrimonio de Mahler poco a poco fue decayendo, todo esto gracias al constante descuido y mala administración monetaria por parte de su marido, pues éste invertía constantemente el dinero en negocios que sólo los hundían económicamente. Poco tiempo después, Mahler y su marido toman la decisión de se establecerse New York, en los Estados Unidos, donde ella abrió su propia clínica. Margaret no quiso dejar atrás a su familia, por lo que intentó que se unieran a ella, lastimosamente, su madre había sido deportada y asesinada en Auschwitz, y su padre había muerto poco antes de la invasión nazi.
Tras su llegada a la ciudad americana, Mahler no fue bien recibida, pues fue marginada por la Sociedad Psicoanalítica de Nueva York, dando como producto un mal trato por parte de sus pares académicos. Esto significaba un gran golpe para ella, pues aparte cargaba con la gran dolencia de la pérdida de sus padres.
A pesar de la traumática transición a la vida americana, la carrera de Mahler estaba en una fase de expansión después de la guerra. Ella aceptó un puesto de profesor en el Instituto Psicoanalítico de Filadelfia en 1950. A partir de ahí, ella aceptó su trabajo de ensueño como la silla del Programa Analítico Niño. Esta posición le permitió combinar su amor por el psicoanálisis con el desarrollo del niño. Mientras trabajaba en el Instituto Psicoanalítico de Filadelfia, Mahler define y le aclaró ahora famosa teoría de la separación-individuación. Su teoría describe el desarrollo de la idea de un bebé de uno mismo. Al nacer, el niño es incapaz de distinguir entre el yo y la madre. A medida que el niño crece, él/ella gana un sentido de sí mismo y autonomía y comienza a distinguirse de la madre.
Aproximadamente al mismo tiempo que comenzó su trabajo en el Instituto Psicoanalítico de Filadelfia, Mahler se abrió el Centro de la Masters Niños en Manhattan. Allí se desarrolló un tratamiento terapéutico para los niños que incluyeron la participación de la madre del niño. Esto revolucionó las técnicas de psicoanálisis infantil y la teoría del desarrollo en América del Norte.
Margaret Mahler, trabajadora e investigadora incansable, trabajó hasta su muerte en al año de 1985, contando con 88 años de vida.


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